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El Extraño Mundo Extraterrestre De Camille Flammarion

Nicolás Camille Flammarion (1842-1925) fue un astrónomo francés que fundó la Sociedad Astronómica Francesa, un escritor prolífico y defensor del Espiritismo, una doctrina iniciada por Allan Kardec.

Flammarion fue un hombre en continua búsqueda de nuevos horizontes del entendimiento y siempre estaba listo para explorar campos no-convencionales de la ciencia por el bien de descubrir caminos ocultos. Algunos de sus libros todavía sobreviven porque representan las ideas prevalentes de la época, y en particular, las ideas de un aventurero del cosmos y los cielos nocturnos.

Asociado y muchas veces atribuido a él El grabado de Flammarion muestra un peregrino cruzando la frontera entre este mundo hacia otros mundos desconocidos. —y que tiene que ver visualizar el misterioso cosmos— hay una enigmática y asombrosa xilografía, mostrado a la derecha, que ilustra un peregrino llevando un bastón, cruzando el borde del universo conocido y entrando a otro mundo. Este explorador está en el borde de una burbuja, y está dentro de esa burbuja, o esfera, como los aristotélicos le llamaban. El borde de nuestro universo conocible está justo más allá de la órbita de la Luna, y más allá de las estrellas visibles.

La tierra del peregrino es casi plana, no vemos altas montañas, solamente vemos montículos y una que otra montañita. El horizonte es casi una línea recta. Quizás sea esa la razón por la cual algunos comentadores digan que Flammarion era un defensor y propagandista de la teoría de Tierra plana. 

¿Flammarion creía en la teoría de la Tierra plana?

Una réplica del barco (nao) Victoria que fue el que finalizó el viaje de 3 años iniciado por Magallanes.Esa aseveración es casi increíble de un astrónomo que tenía que conocer que en septiembre 20 de 1519 el comandante naval de origen portugués Fernando de Magallanes había comenzado una exploración para la corona de España con 5 barcos y 256 hombres. Solamente uno de de los cinco barcos se las arregló para llegar a España otra vez:  fue la famosa Victoria con una tripulación reducida de 18 hombres.

Magallanes no completó la jornada porque lo mataron en las Filipinas. Fue Juan Sebastián del Cano quien se las arregló para terminar la exploración cuando llegó un 6 de septiembre del año 1522, al mismo lugar de donde había partido: el puerto de Sanlúcar de Barrameda.

mapa que ilustra el curso que siguió la exploración de Magallanes, que le dio la vuelta al mundo, y terminó por demostrar que el mundo es redondo.El dato más importante desde el punto de vista cosmológico, es que siempre estaban navegando en la misma dirección: hacia el oeste. Esta expedición sentó de una vez por todas,  (aunque esa no fue la intención original), la redondez de la Tierra.

La xilografía de Flammarion se dice que apareció en le libro de Flammarion: L'atmosphère: météorologie populaire (La atmósfera: Meteorología Popular) en 1888, pero el verdadero origen no está planamente adjudicado. Se desconoce el artista original, pero posiblemente trabajó bajo la supervisión de Flammarion. El grabado original no tiene colores, la coloración fue añadida por subsecuentes artistas y aficionados; per eso es que hay diferentes esquemas de colores para esta grabado en madera. Acompañando el arte se encuentra esta inscripción: Un misionero medieval cuenta que ha encontrado el punto donde los cielos y la Tierra se encuentran ... Bueno, eso es lo que vemos a primera vista: una persona cruza el borde entre los Cielos y la Tierra.

La tapa del libro: Los descubridores: Una historia de la búsqueda del hombre para conocer su mundo y a sí mismo.The Discoverers: A history of man's search to know his world and himself (Los descubridores: Una historia de la búsqueda del hombre para conocer su mundo y a sí mismo),  de Daniel Boorstin usa ese grabado como paradigma de todas las búsquedas del hombre. Para Boorstin, toda búsqueda o descubrimiento es un viaje hacia otro mundo donde lo que se consigue no es necesariamente el mundo del explorador. Para otras coloraciones interesantes de este grabado, vea el grabado del la tierra-plana como una retórica visual.

La figura es muy interesante por los muchos elementos que incorpora. Note que el peregrino se arrastra desde una Tierra plana hacia un mundo aparentemente esférico.  De esa Tierra plana se levanta árbol alto que evoca el mito del Jardín del Edén. La Tierra plana, las estrellas, los planetas, aún el sorprendido Sol están englobadas dentro de esfera que todo lo abarca que harmoniosamente mantiene los elementos del día y la noche.

La enigmática doble rueda de Ezequiel

Fuera de la esfera limitante –la que lo mantiene limitado a la Tierra– todo es nuevo: no hay más Tierras, no más vegetación, no más días y noches, las estrellas son diferentes, aparentemente no hay más esferas y en la mismísima esquina izquierda él ve la doble rueda "descrita" por Ezequiel en la Biblia.

La enigmática doble rueda de Ezequiel ha sido representada en muchas ilustraciones por varios siglos antes de que "el grabado de Flammarion" fuera tallado. La descripción de la llamada ruedas de Ezequiel se encuentra en el capítulo 1 de Ezequiel 15-18 y reza así:

Miré entonces a los seres y vi que había una rueda en el suelo, al lado de los seres de cuatro caras. El aspecto de las ruedas y su estructura era como el destello del crisólito. Tenían las cuatro la misma forma y parec an dispuestas como si una rueda estuviese dentro de la otra. En su marcha avanzaban en las cuatro direcciones; no se volvían en su marcha. Su circunferencia tenía gran altura, era imponente, y la circunferencia de las cuatro estaba llena de destellos todo alrededor..

Una interpretación de la visión de las ruedas vistas por Ezequiel de  M. Merian, Iconum Biblicarum, Frankfort, 1627. La figura a la izquierda fue hecha en 1627, dos siglos y medio antes de la  Meteorología Popular. La similaridad de las ruedas entre ambos trabajos es extrema. La visión de las ruedas de Ezequiel captura imaginación de los creyentes tan poderosamente, que para el 1900, el Reverendo Burrell Cannon, de Texas,  dijo que él había sido llamado por Dios para replicar las ruedas Ezequiel, y trató de construir una máquina voladora usando las ruedas de Ezequiel.

Para el destino del aeroplano de Burrell vea Ezekiel Flys.  Mientras tanto, algunos párrafos:

Era una verdadera máquina -- casi un ala voladora circular, con un ala secundaria debajo. El soporte era una liviana estructura tubular.  El Libro de Ezequiel hablaba de que la construcción era "como una rueda dentro de otra rueda."  Y abundaba diciendo que "el espíritu de la criatura viva estaba en las ruedas." Así que Cannon creó dos pares de ruedas colocadas bajo las alas.
....
Entonces, en 1902, uno de los trabajadores de Cannon voló la máquina. Tomó velocidad, despegó, pareció derivar en los aires, empezó a vibrar violentamente, y se estrelló contra una verja.  El vuelo, si lo puede llamar así, había cubierto una distancia de 167 pies.

Foto del aeroplano que construyó el ministro Burrell imitando los detalles de la visión de Ezequiel. De una carta postal de la época. La máquina que Burrell construyó dista mucho de las dos ruedas que se intersecan mostradas en el grabado de Flammarion y de la Ezequiel describe.

Regresando al grabado, las ruedas del artefacto pueden ser descritas como dos ruedas mutuamente interceptándose, que posiblemente pueden moverse en dos direcciones a la misma vez. El misionero está pidiendo ayuda porque él no entiende el nuevo mundo que está viendo. En este mundo extraño cualquier cosa puede pasar y la metáfora de de dos ruedas mutuamente intersecándose que pueden moverse en dos direcciones a la misma vez es la perfecta para describir el sentido y la idea de lo imposible y lo inalcanzable.   Por esta razón el peregrino entra en ese nuevo mundo de  rodillas, en una actitud humilde; como un niño pidiéndole a su padre un mano de ayuda que lo levante de la tierra.

Flammarion como escritor: Astronomía para mujeres

Una ilustración de un doble arco-iris. Del libro de astronomía Atmósfera de Flammarion. A la derecha una ilustración titulada: L'arc-en-ciel del libro Atmósfera. (NOAA Photo Library)

Su pasión por la idea de vida en otros planetas dirigió a Flammarion a escribir –entre muchos otros libros– Les Mondes Imaginaires et les Mondes Reels (Los mundos imaginarios y los reales) en 1864 y Les Terres du Ciel (La tierra del cielo) en 1884 entre otros.

Entre sus más de veinte publicaciones, en 1904, Flammarion publicó un interesante libro que en su versión original en francés se titulaba:  Astronomía para Mujeres. El libro estaba dedicado a Madame C. R. Cavaré, "miembro original de la Sociedad Astron mica de Francia, Chateau de Mauperthuis." Romántico como era él, terminó su Dedicación del libro con:  "[el libro] no puede estar en mejor colocado que sobre la mesa  de una dama cuya erudición es igual a sus virtudes."

Astronomía para Mujeres era un libro de astronomía a como estaba la ciencia en esos tiempos con muchas ilustraciones, constelaciones y diagramas en el cual no entraremos excepto por ilustraciones curiosas incluidas en el libro. El libro estaba escrito para mujeres en honor a las muchas mujeres astrónomas que él menciona. Entre ellas están:

  • Santa Catalina de Alejandría, admirada por sus conocimientos,, su belleza y virtudes. Fue martirizada en el reinado de Maximinus Daza, cerca de año 312, y se le ha dado su nombre a uno de los anillos lunares.
  • La celebrada dama matemática Madame Hortense Lepaute, nacida en 1723, quien colaboró con Clairaut con los inmensos cálculos con los cuales se predijo el regreso del cometa Halley.
  • La Marquesa du Châtelet no menos renombrada ... A ella, entre otras cosas le debemos la preciosa, y de hecho la única traducción francesa del gran trabajo de Newton sobre la gravitación universal, el famoso Principia, y ella fue con Voltaire, una elocuente propagandista de la teoría de atracción, rechazada en ese tiempo, por la Académie des Sciences.
  • Marie Agnesi, quien pronunció arengas en Latín, y conocía siete idiomas, y para quien las matemáticas no tenía secretos.
  • Ni debemos omitir a la Sra. Caroline Herschel,... ella descubrió no menos de siete cometas por su cuenta.
  • Quizás el título del libro estuvo influido por los trabajos de su segunda esposa  Gabrielle Renaudot Flammarion quien también era astrónoma. Por sus trabajos en astronomía observacional hay un cráter con nombre en Marte.

Los otros mundos de Camille Flammarion

Nuestro planeta de visto desde Marte. Una ilustración que muestra una puesta de sol en Marte. Nuestro planeta se ve cerca del horizonte de Marte. Esta figura a la izquierda titulada La Tierra vista desde Marte . Obviamente, él estaba tácitamente asumiendo que que había vida en Marte. La vegetación, las palmeras y los pinos están claramente vistos. En el distante horizonte se ven algunos rayos de una puesta de sol.

En completa analogía con lo que vemos aquí en la Tierra, cuando Venus es visible en las puestas de Sol, para los marcianos la Tierra debe ser visible durante algunas puestas de Sol.

El siguiente extracto del libro hace referencia a esa figura:

Entre los mejores  y más interesantes fenómenos celestiales admirados por los marcianos, en ciertas épocas del año,  —puede ser en la noche cuando se lanzado en su llameante cama, ya sea en la mañana, un poco antes de la aurora— es una estrella de primera magnitud, nunca lejos del del orbe del día, que representa para ellos lo mismo que Venos para nosotros.  Esta orbe espléndida, que sin duda ha recibido los nombres más halagadores para los que las contemplan, esta estrella de radiante azul verdoso, cruza en el espacio acompañada de un pequeño satélite,  destellante cual espléndido diamante, después de la puesta del Sol, en los calores cielos de Marte. Este orbe suprema es la Tierra, y la pequeña estrella que la acompaña es su Luna..

El "espléndido orbe" del cual está hablando es la Tierra cerca del centro de la figura.

Sí, para los marcianos nuestra Tierra es una estrella mañanera y vespertina; sin duda ellos han sus fases. Cuántas promesas y cuántas esperanzas han volado hacia ella, más de corazón roto  han permitido sus sueños no realizados  a vagar hacia nuestro planeta como a una morada de felicidad en la que todos los que han sufrido en su mundo natal podría encontrar un refugio. Sin embargo, nuestro planeta, ¡ay! no es tan perfecto como se imaginan.

Respecto a la vida en otros mundos Flammarion es más espléndido en sus convicciones:

La sustancia del cuerpo humano terrestre se debe a los elementos de nuestro planeta, y en particular al carbón. La forma humana terrestre se deriva de las formas ancestrales de los animales de los cuales gradualmente se ido levantando por el continuo proceso de la transformación de las especies.  A nosotros nos parece evidente que somos hombre o mujer, porque tenemos una cabeza, un corazón, los pulmones, dos piernas, dos brazos, y así sucesivamente. Nada es menos  cuestión de rutina. Que nos constituimos como somos, es simplemente el resultado de nuestros antepasados proto-simios que también tenía una cabeza, un corazón, los pulmones, las piernas y los brazos  —menos elegante que su propia, es cierto, señora, pero aún así de la misma anatomía. 

En este párrafo él expone sus convicciones evolucionistas, y para consternación de su dama, él asevera que todos estamos ligados, y evolucionados de sus condiciones ancestrales ambientales.

Sus convicciones están extrapoladas a otros mundos, porque todo mundo concebible está sujeto a las mismas leyes físicas. En el próximo párrafo está jugando con las muchas posibilidades de formas de vida y mecanismos de evolución.

La multiplicidad de los mundos es, sin duda poblado por todas las formas imaginables e inimaginables. El hombre terrestre está dotado de cinco sentidos, o quizá sea mejor decir seis. ¿Por qué va la Naturaleza detenerse en este punto? ¿Por qué, por ejemplo, no se han dado a ciertos seres un sentido eléctrico, un sentido magnético, un sentido de orientación, un órgano capaz de percibir las vibraciones etéreas del infrarrojo o ultravioleta, o les permitió escuchar en a distancia, o ver a través de las paredes? Nosotros comemos y digerimos como burdos animales, somos esclavos de nuestro tubo digestivo: no habrán otros mundos en los que un ambiente nutritivo les permita a afortunados habitantes la suerte de prescindir de este proceso absurdo? El más pequeño gorrión, aún el más polvoriento murciélago, tiene una ventaja sobre nosotros, en que puede volar por el aire. ¡Piense cuán inferiores son nuestras condiciones, que el más genial hombre, la mujer más exquisita, están atados al suelo como cualquier vulgar oruga antes de su metamorfosis!

Camille Flammarion con un telescopio refractor de 9-pulgadas.Aún cuando él asume en el párrafo anterior que somos descendientes de 'antepasados proto-simios', él cree que nosotros debemos ser algo espacial en este planeta. ... que el más genial hombre, la mujer más exquisita, están atados al suelo como cualquier vulgar oruga antes de su metamorfosis.

El principio antrópico

En el próximo párrafo él expone el argumento conocido como El principio copernicano que establece que la Tierra no está en ningún sitio central ni en ninguna posición favorecida. Este principio es simplemente una extensión del hecho que la Tierra no es el centro del sistema solar, así que nuestra posición en tiempo y  espacio no es excepcional. Otras extensiones y modificaciones a esta escuela filosófica son El principio antrópico, y el Principio de la mediocridad. Veamos cómo él expone sus ideas.

Un punto importante parece siempre ser ignorado expresamente por aquellos que niegan ciegamente la doctrina de la pluralidad de los mundos. Es que esta doctrina no se aplica más concretamente a la época actual que a cualquier otra, no tiene ninguna importancia, sin valor absoluto. La eternidad es el campo del Sembrador Eterna. No hay razón por la cual los otros mundos deben ser habitada ahora más que en cualquier otra época.

Pretender que nuestro mundo debe ser el único mundo habitado, porque los otros no se parecen, no es razón, no como un filósofo, pero, como hemos comentado antes, como un pez. Todos los peces racionales deben asumir que es imposible vivir fuera del agua, desde su punto de vista y su filosofía no se extienden más allá de su vida cotidiana. No hay una respuesta a este orden de razonamiento, excepto para asesorar poco más la percepción , y la extensión del horizonte demasiado estrecho de las ideas habituales..

El principio antrópico es el intento de explicar el hecho observado de las constantes fundamentales de la física y la química son las adecuadas y afinadas para permitir el universo y la vida como la conocemos que existe. De alguna manera, las leyes y las constantes de la naturaleza se encuentran en el equilibrio necesario para sostener la vida de tal forma que al menos de una de estas formas pueda observar y cuantificar las constantes y el equilibrio.

A la misma vez, este principio establece que no hay nada de especial sobre los humanos en la Tierra.

Regresando a los tiempos de Copérnico, el destronamiento de la Tierra como la favorita de la creación de Dios implicó que se upara el Principio de la mediocridad: nosotros somos una de las manipulaciones y resultados de las leyes físicas en tiempo infinito en un lugar infinito.

Una forma fácil de recordar cuántos días hay en cada mes del año

Un truco simple para recordar los días que tiene cada mes del calendario usando los nudillos de las manos. Otra ilustración que quiere traerle a los lectores es más mundana y no tan romántica como el grabado mostrado al principio del artículo, pero es más  práctica.

Cuando yo era niño y necesitaba recordar los días de los meses del calendario  mi madre me enseñó a usar los nudillos de la mano para eso. Era un simple truco que que hacía tiempo había olvidado, pero para mi sorpresa, Flammarion había incluido en su Astronomía para mujeres un figura sobre cómo recordar eso fácilmente. Vea lo sencillo que es recordar a cantidad de días de cada mes del calendario. Note que en esta figura cada mes que  corresponde a un nudillo tiene 31 días, y que cada mes entre nudillos tiene 30 días, excepto febrero, que una veces tiene 28, y otras 29 días.

Como comentario ocasional él observa que:

Volviendo al agenda, en conclusión hay que señalar que, la raza humana no ha mostrado gran sentido de fijar el Año Nuevo el 1 de enero. Ninguna otra estación escogida pudo haber sido más desagradable.

Estos meses, de nuevo, no son iguales, como todos saben. Lo atestigua el simple forma de recordar los meses largos y cortos, cerrando la mano izquierda y contando los nudillos y cavidades del puño, la correspondiente a los meses anteriores de largo, este último con el corto: primer nudillo = enero: en primer hueco de febrero; segundo nudillo marzo, y así sucesivamente.

Es una lástima que nuestros libros de texto de la ciencia moderna no hablan de los "románticos" pasajes de la historia de la ciencia. Los astrónomos oficiales están en una carrera frenética para encontrar planetas en otros lugares muy lejos de nuestro sistema solar, pero su búsqueda son sólo para las aplicaciones y verificaciones de sus fórmulas matemáticas, y nadie está buscando en el --espíritu de Flammarion-- vegetación en otros sistemas. Si Flammarion estuviera vivo y con acceso a los complejos telescopios modernos, posiblemente aún estaría buscando vida dondequiera que la hubiera y en cualquier forma posible.

¿Será el grabado de Flammarion una representación de sí mismo?Al final del camino, resumiendo la producción de Flammarion, podemos ir de nuevo al famoso "grabado en madera" y concluir que el peregrino en esta figura es Flammarion mismo. El exploró los cielos, anotado sus estrellas y los planetas, los descifró los cometas y la atmósfera. Fue con su telescopio y con su fértil imaginación, donde otros autores tal vez nunca pensaron, o tenían miedo de escribir sobre eso. Se aventuró a los mundos imposibles más allá de la limitante atmósfera y trajo historias cautivantes de otros mundos. Para su época, y para la mayoría de sus lectores, él era el mensajero de los cielos.

Kevin Krisciunas, en su artículo: Strange Cases from the Files of Astronomical Sociology (Casos extraños de los archivos de sociología astronómica) menciona lo siguiente sobre la admiración que Flammarion levantaba entre sus seguidores:

El divulgador de astronomía francés Camille Flammarion (1842-1925) fue el objeto del amor de una condesa francesa que murió a una edad temprana de tuberculosis. Ni siquiera se encontraron, pero la joven hizo una petición inusual a su médico –que cuando ella muriera él cortara un gran trozo de su piel de la espalda y se lo llevara a Flammarion con la solicitud de que la curtiera, y que la usara para encuadernar una copia de su próximo libro. (¡Parte de la razón era que la mujer tenía un figura de Flammarion tatuada en sí misma!) Y así sucedió. La primera copia Flammarion de Terres du Ciel estuvo encuadernad, con una inscripción en oro en la portada:

En cumplimiento de un piadoso deseo anónimo. Encuadernado en piel humana (mujer) 1882

Esta anécdota bizarra me hace recordar que quizás era cierta el lema que una vez vi al comienzo de un libro:

Sí, hay otros mundos, pero todos ellos están dentro de éste.

E. Pérez
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