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La Obsesión De Bernard Fontenelle Con La Luna

Casi al mismo tiempo que Charles Hinton (1853-1907) popularizó el concepto de extra dimensiones, y específicamente, la cuarta dimensión, Camille Flammarion (1842-1925), un astrónomo francés comenzaba a publicar libros sobre vida en otros mundos, y Edwin A. Abbott estaba publicando su famoso libro: Planilandia (Flatland).

Las publicaciones de Hinton y Abbott son sobre dimensiones extra y no-ordinarias, pero no así las publicaciones de Camille Flammarion. La cuarta dimensión —como una extensión de nuestro mundo tridimensional— y la vida en otros mundos son conceptos totalmente diferentes, pero ambas ideas son representativas de la forma en alguna gente de mente abierta piensa.

Cerca de dos siglos antes que Hinton, Flammarion, Abbott, por el 1686, Portada del libro de Bernard Fontenelle: 'Conversaciones sobre la pluralidad de los mundos'. Bernard Le Bovier de Fontenelle, un astrónomo y escritor francés, escribió su famoso libro: Entretiens sur la Pluralité des Mondes (Conversaciones sobre la Pluralidad de los Mundos), especulando sobre la vida en otros planetas y sus habitantes.

Posiblemente influido por el libro de Fontenelle, Flammarion luego escribió otro libro:  La pluralité des mondes habité (La Pluralidad de los Mundos Habitados), publicado en 1862, que los inició como un gran escritor de la ciencia ficción y líder del Pluralismo. La Pluralidad de los Mundos Habitados ha sido traducido a muchos idiomas y reimpreso muchas, muchas veces.

Los títulos de ambos libros son similares, pero a pesar de que el libro de Fontenelle vino primero, la idea de vida en otros planetas, especialmente en la Luna no era nueva a Flammarion, ni siquiera a Fontenelle.

El libro de Fontenelle fue una de las primeras obras literarias que defendieron la teoría heliocentrista de Nicolás Copérnico, enunciada medio siglo antes. El libro no solamente era innovador en los aspectos de vida extraterrestre y la visión heliocentrista del Sistema Solar, fue escrito en francés, no en latín, el idioma oficial de la Iglesia y de la academia. Por otro lado, la teoría revolucionaria de Copérnico (1543) esta escrita en latín; por eso el libro se titulaba: De revolutionibus orbium coelestium (Sobre las Revoluciones de las Esferas Celestes).

Vida en la Luna

Los argumentos de Fontenelle en apoyo a la vida en la Luna son muy débiles. Algunos extractos de su libro nos dicen por qué:

¿Qué explicaciones ha recibido? me preguntó ella. Esas, le repliqué, que nos son dadas por los ilustrados que viajan allá todos los días con la asistencia de telescopios. Ellos nos dicen que han descubierto en la luna tierras, mares, lagos, montañas elevadas y abismos profundos.
....
El ilustre M. Cassini, que ha adquirid más conocimiento de los cuerpos celestiales,  que cualquier otro hombre en el mundo, descubrió en la luna algo que se separa y luego se reúne, y luego se pierde dentro de una cavidad.
.....
de hecho, nuestra descripción de la luna es tan particular, que si un hombre ilustrado  diera un viaje hacia allá, no estaría en más peligro de perderse que lo que estaría yo en París.

Otro argumento que él usa en defensa de apoyo a su creencia de vida en la Luna  es la historia de un hombre llamado Astolfo, un personaje de la épica Orlando Furioso Página de la cubierta del libro  'Orlando Furioso' de Ludovico Ariosto.del poeta italiano Ludovico Ariosto. (Pulse la imagen para verla en grande.)

A continuación un pasaje de insertado por Fontenelle's en su libro de la historia de Orlando de Ludovico.

Astolfo, un valeroso caballero errante fue día cargado por un hipogrifo ["Una criatura legendaria supuestamente la cría de un grifo y una yegua"] al paraíso terrestre que hay en lo alto de una alta montaña: allí él se encontró con San Juan, quien le informó que era necesario para ellos, para rescatar y curar a Orlando de su locura, que hicieran juntos un viaje a la luna. ... sin embargo, su asombro creció cuando él vio en ella ríos, lagos, montañas, bosques, y, por lo yo también estaría asombrado, ninfas cazando en los bosques.  Pero lo más curioso de todas las cosas que él vio fue que allí se podía encontrar todo lo que se pierde en la tierra ...

Desde siglos atrás, siempre se ha aceptado de que todoas las estrellas son también sistemas solares.Para Fontenelle, toda estrella es otro sistema solar como el nuestro. La ilustración mostrada aquí fue usada en una de las ediciones de Entretiens'. Note que los planetas están girando alrededor del Sol. El Sol, tal como fue postulado por la teoría copernicana, está en el centro del sistema solar. Note también que todas las otras estrellas son sistemas solares, cado uno tiene planetas orbitando alrededor de ellos. Sin embargo, nuestro sistema solar está en el mismo centro del universo.  De alguna manera, Fontenelle no podía liberarse de las arcaicas teorías griegas y ptolemaicas. de un sistema solar con la tierra en el centro: en uno u otro lugar, el universo debe tener un centro.

Pero hay una virtud en este libro que lo hace sobresalir: fue escrito con las lectoras femeninas en mente, y con la intención de que fuera fácilmente entendible por todo el mundo; no solamente por los expertos en el campo de la astronomía. Siglos después, Camille Flammarion, iría a repetir lo que Fontenelle hizo por las damas de su tiempo: Flammarion habría de escribir su famoso Astronomía para Mujeres.

El universo repitiéndose a sí mismo

Los "otros mundos" a los que se refiere Fontenelle se refieren simplemente a los planetas cercanos. Ahora, en nuestros tiempos modernos, cuando alguien hable de "otros mundos" se refiere a los planetas extrasolares en otros sistemas solares.

Fontenelle meditando sobre la vida en la Luna y la pluralidad de los mundos.Cerca de este párrafo se muestra un grabado de 1791 titulado: Fontenelle meditando sobre la pluralidad de mundos. El grabado muestra a Fontenelle con un telescopio y posiblemente, su perro, meditando sobre la vida en la Luna. Note la forma curiosas en que Morret retrató la Luna: la Luna está encuadernada en un marco de nubes, como enfatizando la idea mundos diferentes: es un marco dentro de otro.

Pero más allá de eso, la Luna también está contemplando a Fontenelle. (Pulse sobre la figura para agrandarla).

El grabado dice más de lo que vemos a primera instancia:

  • La Luna en el alto cielo está también contemplando y mirando a Fontenelle aquí en la Tierra.
    El grabado muestra un mundo enmarcando a otro. Es un marco dentro dentro del otro. El concepto es interesante porque es una anticipación de las figuras recursivas que luego se conocerían como el efecto Droste --brillantemente explotadas por M. C. Escher-- y en matemáticas, como el efecto fractal.
  • El grabador internalizó las ideas de Fontenelle de mundos múltiples: en otras mundos debe haber otro Morret pintando otro para otro Fontenelle.

¿Habrá otros astrónomos en la Luna mirando hacia la Tierra en la misma forma en que él lo está haciendo mirando hacia el cielo? La lógica es  directa: si los mundos están y los estamos mirando desde la Tierra, entonces en esos mundos debe haber alguien mirando hacia nosotros.

Sin embargo, más allá de sus ideas incorrectas (más justamente digamos, extravagantes, pero no "lunáticas") de vida en la Luna y otros planetas cercanos, en su tiempo él estaba en lo correcto sobre los futuros logros de de la humanidad:

Los europeos ... no encontraron su ruta hacia América hasta pasados seis mil años; todo el tiempo estuvieron aprendiendo el arte de la navegación para poder pasar completamente el océano ...

No podemos hacer más que conjeturar sobre la probabilidad de levantarse en el aire ... El arte del vuelo está no más allá de su infancia; en su tiempo correcto habrá de ser perfeccionado, y un día que otro llegaremos a la Luna.

Foto cercana de una huella de la pisada de un astronauta en suelo lunar.A la derecha podemos ver la foto de la huella de un astronauta en su pisada en la Luna. Esta y otras fotos están en controversia por un supuesto  chanchullo de la NASA, pero no importa si el la llegada fue cierta o no, lo que importa es que tarde o temprano, algún día, todos los planetas y lunas de nuestro sistema solar serán visitados o "aterrizados", porque los viajes extraterrestres han sido un sueño de todo la humanidad por toda sus historia.

E. Pérez
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